«Ocho horas para el trabajo, ocho horas para el sueño
y ocho horas para la casa», ésta ha
sido, diría yo, una de las banderas de lucha más importantes de la historia.
Con esa máxima se arroparon una cantidad importante de movimientos obreros y
sindicales durante la década de 1880.
El más importante de ellos se llevó a cabo en
Chicago, donde en 1886, en los albores de la revolución industrial, miles de
trabajadores cansados de laborar en condiciones prácticamente de esclavitud y
explotación, decidieron salir a las calles, manifestarse y exigir, entre otras
cosas, que la jornada laboral que solía ser de hasta 18 horas se redujera a 8,
con la consigna arriba mencionada.
La huelga multitudinaria comenzó el 1 de
mayo de ese año y a diferencia de otros puntos geográficos donde también se
realizó, en Chicago continuó durante los días 2, 3 y 4 con violentos
enfrentamientos entre los trabajadores y la policía. El punto álgido de la
misma llegó el 4, en la plaza Haymarket.
Durante la manifestación de unos 20000 trabajadores, una
bomba, cuyo origen no pudo ser identificado, mató e hirió a varios policías. Éstos
respondieron con fuego, ocasionando el mismo efecto en un número importante de
trabajadores. El gobierno, por su parte, declaró estado de sitio, deteniendo a
una gran cantidad de obreros.
Alrededor de un mes después se enjuició a 31 obreros,
responsabilizados del conflicto. El proceso concluyó con la condena de todos
incluso a cadena perpetua y a la horca. Además tales movimientos costaron
torturas, detenciones, procesamientos y despidos a otros miles más.
Ante tal tragedia,
a finales de 1886, varios sectores patronales accedieron a otorgar la jornada
laboral de 8 horas por la que los “Mártires de Chicago, como luego se les llamó,
lucharon.
La consecución de la jornada de 8 horas marcó un punto
de inflexión en el movimiento obrero mundial, al grado que en 1889 por
acuerdo del Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional se instituyó
el 1 de mayo como el Día Internacional de los Trabajadores, siendo hasta ahora
el día por excelencia de las reivindicaciones laborales.
Y pensar que todos
esos esfuerzos y muchos logros de los movimientos obreros a nivel mundial se están
echando por la borda debido a la influencia del neoliberalismo…
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.