Había pensado
demasiado en escribir esta entrada porque no me gusta mucho hablar de cosas taaan personales pero creo que el tema y, sobre todo, el
momento lo valen. Quiero referirme a una persona que aunque no hace mucho que
conozco (casi 4 años, bueno tampoco es poco) se ha convertido en alguien
sumamente importante en mi vida.
Ella tiene una
personalidad absolutamente distinta a la mía (es muy extrovertida, alegre y
liberal pero también tiene un carácter muy fuerte). Incluso en muchos aspectos
somos todo lo contrario y más aún, ella posee muchas características que
siempre me habían molestado de las personas y yo soy mucho de lo que a ella
menos le agrada(ba) de alguien. Bien dicen que “del mal que uno huye de ese es
el que padece” o “lo que no puedes ver, en tu casa lo has de tener” ¡tan llenos
de sabiduría nuestros refranes!
Como es de
suponerse, tales características nos ha presentado en muchos momentos,
importantes retos en nuestra convivencia. Pero no obstante las pequeñas riñas o
desacuerdos que hemos vivido, compartimos muchísimas cosas y lo más importante,
sé que como ha sido hasta ahora, ella siempre estará ahí para apoyarme y
ayudarme.
Tal vez piensen
que hablo de una hermana, de una prima, una tía, o simplemente de una amiga,
pero la verdad es que nunca adivinarían a quién me refiero… ella es mi suegra,
sí, mi suegra, o para ponerlo en otros términos: la mamá de mi novio.
Verdaderamente
tengo la fortuna de decir que nuestra relación es única: me invita a comer,
salimos de compras, de vacaciones, bueno hasta ¡nos prestamos ropa, zapatos y maquillaje!
Con ella puedo platicar de cualquier cosa, es una persona que me hace reír
muchísimo, pero con la que también puedo llorar, me apoya de manera incondicional, me quiere, confía en mí, me cuida y se preocupa por mí y lo mejor, me
defiende (no mi bienestar no diré de quién, jeje) y aboga por mí para que me
dejen salir siempre.
A diferencia de la
idea generalizada que se tiene sobre las suegras de que son celosas, metiches,
gordas, feas y que lo único que se desea es tenerlas lo más lejos posible, la mía,
como ven, es muy distinta. Es más estoy convencida de que nunca dejaría a mi novio
sólo para no perderme de esa suegra (no, no es cierto :p).
Ella, al ser
completamente distinta a mí, me ha influido mucho y para bien. Me ha enseñado a
ser más fuerte, a luchar y hacer simplemente lo que deseo aún cuando ello pueda
implicar ir en contra del mundo, hasta me ha enseñado a “bailar” porque 4 años
después sigo teniendo dos pies izquierdos.
También es una
persona a la que admiro mucho por su fortaleza, su gran sentido de la rectitud
y la justicia, su gran nobleza, su enorme grado de responsabilidad y del
trabajo. Bueno, para que se den una idea de qué tan importante es para mí,
hasta mi mami se pone celosa de ella (aunque en el fondo sabe que tampoco es
para tanto).
Alguna de las
razones que probablemente ayudarían a explicar este caso sui géneris, es que de hecho a ella la
conocí antes que a su hijo, ahora mi novio. En fin, me siento muy afortunada de
poder decir que más que la mamá de él o en el mejor de los casos mi suegra,
ella es simplemente mi mejor amiga.
Pd. Cuando dije
que el momento es el propicio para hablar de ella es porque en muy pocos días
será su cumpleaños y, obvio, no recibirá mejor regalo que el que yo haya hecho
público todo lo que significa para mí :)
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